El gobernador de Buenos Aires mantuvo encuentros con tenedores de bonos y representantes de empresas en Nueva York. Durante su visita, el presidente Javier Milei se refirió a su presencia en la ciudad. Kicillof expuso sobre la deuda provincial y las perspectivas económicas.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó dos reuniones en Nueva York con bonistas y empresarios. La visita se extendió por 37 horas y coincidió con la participación del presidente Javier Milei en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En los encuentros, Kicillof se presentó como gobernador y abordó temas relacionados con la deuda provincial y las perspectivas económicas. Según declaró, su objetivo fue mostrar la responsabilidad de la Provincia frente a los compromisos financieros y dar previsibilidad para el próximo año.
Durante su estadía, el presidente Milei se refirió a la presencia de Kicillof en Nueva York. En declaraciones, Milei afirmó: «Si aparecen pelotudos hablando por Nueva York, sube el riesgo país. Creo que saben a quién me refiero». Estas declaraciones se produjeron mientras el riesgo país registraba un aumento.
En el hotel Michelangelo de Manhattan, Kicillof mantuvo un encuentro con representantes de fondos de inversión como Eaton Vance, Vanguard, GoldenTree y Mesarete, tenedores de bonos de la deuda bonaerense. También participó BlackRock, que solicitó asistir aunque no tiene posiciones en deuda provincial. Uno de los asistentes preguntó: «¿Por qué la sociedad no acompaña a Javier Milei?». Kicillof respondió: «Nunca te va a acompañar si lo que decidís es bajar salarios, congelar jubilaciones y paralizar la industria generando desempleo».
Otro de los interrogantes fue: «¿Por qué decís que el superávit es artificial?». El gobernador enumeró recursos que el gobierno nacional quitó a las provincias y sostuvo que esos montos equivalen al superávit que exhibe la Casa Rosada. También se le consultó sobre el riesgo país, a lo que respondió que ese índice no es un problema del año electoral, sino un problema por el peso de la deuda con el Fondo Monetario Internacional y por los vencimientos que deberá afrontar el Gobierno el año próximo.
En el segundo encuentro, Kicillof se reunió con representantes de más de veinte empresas con intereses en Argentina y en la provincia de Buenos Aires. Entre las empresas participantes estuvieron Microsoft, Google, Mastercard, MetLife y Louis Dreyfus, además de compañías de los sectores energético, minero, petrolero y biotecnológico. También participó José Luis Manzano, accionista de Edenor. El gobernador preguntó: «¿Qué expectativa de crecimiento e inversión tienen para el año que viene?». Según se registró, ninguno de los presentes manifestó planes de ampliar sus empresas o aumentar la cantidad de empleados. Los empresarios coincidieron en que sería un año de «cautela» ante la incertidumbre que representa Milei.
Kicillof remarcó la responsabilidad de su gestión en el cumplimiento del pago de salarios y el ordenamiento de las cuentas provinciales. Señaló que gestiones anteriores solo pagaban salarios con ayuda de las administraciones nacionales.
La coincidencia de las agendas de Kicillof y Milei en Nueva York mostró dos relatos diferentes sobre la economía argentina.
