El uso cotidiano de dispositivos digitales y la detección de enfermedades oculares sin síntomas iniciales concentran las recomendaciones de OSPEDYC en el marco del Día Mundial de la Visión, que se celebra el segundo jueves de octubre. La iniciativa incluye pautas sobre controles oftalmológicos, fatiga visual digital y miopía infantil.
El uso cotidiano de celulares, computadoras y tablets, junto con la necesidad de detectar enfermedades oculares que pueden avanzar sin síntomas iniciales, concentra las recomendaciones difundidas por OSPEDYC en el marco del Día Mundial de la Visión. La iniciativa busca promover el cuidado preventivo en todas las edades, con especial atención a los niños y a las personas con factores de riesgo.
La efeméride se celebra el segundo jueves de octubre y, en 2026, corresponde al 8 de octubre. Coordinada por la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB), la jornada forma parte de las acciones de concientización que impulsan el mensaje #LoveYourEyes, o «ama tus ojos», para promover el acceso a la atención ocular.
Controles oftalmológicos: por qué son importantes aunque no haya molestias
La doctora María Rosa Garay, directora médica del Centro Médico Vicente Taliano, de OSPEDYC, advierte que la ausencia de molestias no garantiza que la salud ocular esté libre de problemas. Algunas afecciones pueden desarrollarse sin señales evidentes durante sus primeras etapas, lo que vuelve relevante la consulta preventiva.
«Muchas afecciones oculares avanzan sin dar síntomas iniciales. Por eso, la visita anual al oftalmólogo —con examen de fondo de ojo incluido— es irremplazable, se usen o no anteojos», señala la médica en el material difundido por la obra social.
Garay destaca que estos controles tienen particular importancia durante la infancia, cuando permiten identificar dificultades en el desarrollo visual que pueden afectar el aprendizaje. También subraya su relevancia a partir de los 40 años y en personas con diabetes, hipertensión o antecedentes familiares de glaucoma.
La frecuencia de las consultas debe ajustarse a la situación de cada paciente. El Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos (NEI) recomienda realizar exámenes periódicos y conversar con el profesional sobre cada cuánto corresponde efectuarlos, según los antecedentes y el riesgo individual.
Fatiga visual digital: cómo influye el uso prolongado de pantallas
Las jornadas de trabajo, estudio y entretenimiento frente a dispositivos digitales pueden acompañarse de sequedad, ardor, visión borrosa y dolores de cabeza. Estas molestias forman parte de lo que se conoce como fatiga visual digital o síndrome visual informático.
Uno de los mecanismos involucrados es la disminución del parpadeo al mirar fijamente una pantalla. La Academia Estadounidense de Oftalmología explica que permanecer muchas horas frente a dispositivos reduce el parpadeo y puede producir síntomas temporales de cansancio ocular. Las pausas frecuentes ayudan a aliviar esas molestias.
En su comunicación, OSPEDYC hace hincapié en incorporar descansos y prestar atención a las condiciones en las que se utilizan los dispositivos. La distancia de lectura, la iluminación y el tiempo dedicado a tareas de cerca son aspectos que conviene revisar tanto en el hogar como en el ámbito escolar y laboral.
Miopía infantil: antecedentes familiares y hábitos de visión cercana
La miopía dificulta la visión de objetos lejanos y suele comenzar durante la infancia. Los antecedentes familiares son un factor relevante: el NEI señala que el riesgo de presentar errores de refracción es mayor cuando otros integrantes de la familia también los tienen.
Según el material de OSPEDYC, entre los factores que deben considerarse figuran tener uno o ambos progenitores miopes, acumular actividades de visión cercana sin descansos y pasar poco tiempo al aire libre. Por eso, la entidad recomienda revisar los hábitos cotidianos de los niños y favorecer las actividades en exteriores.
La relación entre miopía, genética y ambiente es compleja. El NEI reconoce que todavía se investiga cómo interactúan el trabajo de cerca, la exposición a la luz exterior y el uso de dispositivos electrónicos en su aparición y progresión.
La dimensión del problema también aparece en las proyecciones internacionales: estimaciones citadas por el NEI indican que cerca de la mitad de la población mundial podría tener miopía en 2050. Se trata de una proyección, que refuerza la necesidad de estudiar sus causas y mejorar la detección temprana.
Qué señales pueden indicar un problema visual en los chicos
Entrecerrar los ojos para mirar a distancia, acercarse demasiado a los libros o las pantallas y adoptar posturas inusuales de la cabeza para enfocar son algunas de las señales que OSPEDYC recomienda observar. También menciona los dolores de cabeza, el cansancio visual y las dificultades para ver el pizarrón.
En el ámbito escolar, un problema de visión puede interferir con la lectura y el seguimiento de las clases. Por ese motivo, ante cambios en estos hábitos o dificultades persistentes, la consulta permite evaluar si existe una alteración visual y determinar cómo abordarla.
Estas manifestaciones no permiten establecer un diagnóstico por sí solas. El examen oftalmológico es el que permite identificar errores de refracción y evaluar otras posibles causas de las molestias.
Regla 20-20-20 y otros hábitos para cuidar la vista
Una de las recomendaciones para aliviar el esfuerzo visual es la regla 20-20-20: cada 20 minutos frente a una pantalla, mirar durante al menos 20 segundos un objeto situado a unos seis metros. La Academia Estadounidense de Oftalmología incluye esta pauta entre sus consejos para reducir el cansancio asociado al uso de computadoras.
OSPEDYC propone, además, recordar el parpadeo durante las tareas digitales, mantener los dispositivos a más de 40 centímetros y evitar su utilización durante la hora previa a dormir. Para los niños, aconseja fomentar entre una y dos horas diarias de actividades al aire libre como parte de los hábitos de cuidado visual.
La prevención también requiere atender las molestias cuando aparecen. «Consultar al médico ante señales como refregarse los ojos seguido, entrecerrar para enfocar o dolores de cabeza frecuentes es el primer paso para proteger la salud visual de toda la familia», concluye Garay.
