Los duques de Sussex, Harry y Meghan, realizaron este martes su primera aparición pública conjunta en el Reino Unido desde 2020, en Nottingham, donde visitaron el Community Recording Studio y el Himmah Hub. La pareja, que reside en California, no forma parte de la realeza activa y el Palacio los calificó como «ciudadanos privados».
Los duques de Sussex, Harry y Meghan, llevaron a cabo este martes su primera jornada de compromisos comunitarios en el Reino Unido desde que se mudaron a California en 2020. La visita se centró en Nottingham, la misma ciudad donde realizaron su primera aparición oficial como pareja en 2017.
Los duques, que perdieron sus títulos de Su Alteza Real y sus deberes reales tras el llamado Megxit, fueron recibidos por unas 150 personas en las afueras del Community Recording Studio (CRS). Según testigos, saludaron a los presentes durante aproximadamente 20 minutos, se tomaron selfies y aceptaron regalos, incluidos globos y peluches para sus hijos, Archie y Lilibet.
Meghan vistió un abrigo largo de color bordeaux de la firma Joseph, combinado con zapatos de tacón de Jennifer Chamandi, mientras que Harry optó por un atuendo sin corbata y jeans azules. La pareja estuvo acompañada por seguridad privada.
Durante la visita al CRS, Harry y Meghan participaron en un taller de interpretación dirigido por el actor André Squire, en el que dos jóvenes interpretaron una escena de la obra Our Style is Legendary, del escritor Daniel Hoffman-Gill. Luego, escucharon a Amelia Faith Currie, de 14 años, interpretar una canción de su autoría. Meghan la elogió y le propuso grabar una versión de la canción Letter to my 13-year-old-self.
En el mismo estudio, Meghan participó en un taller de creación de joyas y mencionó que a su hija Lilibet le gusta practicar gimnasia desde que se instalaron en el Reino Unido. Posteriormente, la pareja se trasladó al Himmah Hub, una cocina comunitaria que combate el racismo y la exclusión social, donde se pusieron delantales y participaron en una clase de cocina. Allí se encontraron con mujeres de Grenfell Tower, con quienes Meghan colaboró previamente en un libro de cocina.
Al ser recibida por seguidores, Meghan declaró: «Es maravilloso estar de vuelta». Otra seguidora, Irene Hardman, de 90 años, quien ya había asistido a la primera visita en 2017, llevó una fotografía enmarcada de aquel día. Meghan la besó y le dijo: «¡Dios mío, qué detalle tan dulce! Aquel fue nuestro primer encuentro con el público».
En Nottingham se produjo un pequeño altercado cuando una seguidora escuchó a alguien decir que los Sussex ya no formaban parte de la realeza. La mujer respondió a gritos: «¡Ella es de la realeza! ¡Siempre lo será!».
La visita se produce seis semanas después de que la pareja regresara a vivir al Reino Unido y luego de que el rey Carlos III se refiriera a ellos como «ciudadanos particulares» a través de un comunicado del Lord Chamberlain. Los duques no fueron invitados a las celebraciones navideñas en Sandringham y regresarán a California para pasar las fiestas con Doria, madre de Meghan.
En paralelo, a unos 240 kilómetros de distancia, en Cardiff, el rey Carlos y la reina Camila asistieron a la ceremonia de apertura del Senedd (Parlamento galés), donde fueron recibidos entre gritos de «no es mi rey» y consignas como «¡abajo la Corona!». Manifestantes portaban pancartas con lemas como «abolición de la monarquía».
La pareja espera una decisión sobre si se les concederá protección policial financiada por los contribuyentes, luego de que la ministra del Interior, Shabana Mahmood, anunciara una revisión de las medidas de seguridad para la familia real y otras figuras públicas.
