Tras la movilización frente al Congreso, se debate el origen de los incidentes. El Gobierno obtuvo un resultado dispar: la marcha fue masiva, pero la violencia dominó la cobertura. En el Congreso, el oficialismo evitó la sesión que buscaba voltear el DNU 70. Los gobernadores negociaron fondos y se discute la eliminación de las PASO.
La movilización del jueves frente al Congreso, convocada en reclamo por los fondos universitarios, terminó con incidentes entre manifestantes y policías. Aún no se determinó el origen de los grupos que protagonizaron los enfrentamientos. Se manejan tres hipótesis: la participación de grupos de izquierda marginal, la infiltración de provocadores profesionales o una combinación de ambos.
La Universidad de Buenos Aires (UBA), que perdió el control de la concentración, solicitó que se informara la identidad de los detenidos.
El éxito de las movilizaciones se evalúa en función de la cantidad de asistentes y de la capacidad de evitar que sean copadas por grupos violentos. En este caso, el Gobierno consideró que la marcha fue negativa por su masividad, pero positiva por cómo finalizó. La cobertura televisiva dedicó casi tres horas a mostrar los enfrentamientos entre violentos y policía, y menos tiempo a los reclamos por los fondos universitarios.
En el Congreso, el oficialismo dejó sin quórum la sesión en la que la oposición intentaba voltear el mega decreto 70. Días antes, el Gobierno había retrocedido en el capítulo sobre venta de tierras a extranjeros del proyecto de Propiedad Privada. La sesión contó con el respaldo de aliados del Pro y radicales.
En paralelo, el Gobierno distribuyó fondos de coparticipación a las provincias. En lo que va del mes, Santa Fe, Santa Cruz y Tucumán recibieron unos $140.000 millones. Estas negociaciones se dan en un contexto de caída de la recaudación.
El armador político Santiago Caputo mantiene conversaciones con gobernadores, entre otros temas, sobre la eliminación de las PASO. Según fuentes oficiales, aún no hay número de senadores para aprobar la medida. En el mismo gobierno hay dudas, como las expresadas por Ritondo y Bullrich.
En la oposición, Sergio Massa busca mantener las PASO y afirma haber acordado con Cristina Fernández de Kirchner ser candidato para enfrentar a Axel Kicillof en una eventual interna. La foto de Cristina, Massa y Kicillof es señalada como el principal activo electoral de Milei.
Milei y los gobernadores podrían haber cerrado un pacto electoral, pero entre los obstáculos se menciona la insistencia de los Menem en sostener candidatos libertarios que compiten con los de los gobernadores.
En el oficialismo, Santiago Caputo impulsa el proyecto que revive el CONASE y genera cuestionamientos por su avance sobre el periodismo. Caputo viajó a Estados Unidos para conversar sobre cuestiones de inteligencia, según fuentes off the record. En redes sociales, replicó un tuit que afirmaba que «Gran Bretaña está siendo colonizado por el Islam», que fue replicado por Milei.
El texto original concluye que estos episodios empobrecen la política y, en consecuencia, al país.
