La asamblea departamental docente volvió a expresar el profundo malestar que atravesamos quienes trabajamos en las escuelas de la provincia. Con mandatos provenientes de los 26 departamentos, volvimos a rechazar de manera unánime la propuesta salarial del gobierno. La presión de las bases empujó la definición de 48 horas de paro y la necesidad de profundizar el plan de lucha.
Mandatos de toda la provincia: rechazo unánime
Llegamos a esta asamblea después de jornadas de movilización y debate en las escuelas, desde donde llevamos mandatos claros a la instancia provincial. Por segunda vez consecutiva, desde distintos puntos de Córdoba coincidimos en una misma exigencia: rechazar la propuesta salarial de Martín Llaryora y avanzar con 48 horas de paro.
Este dato no es menor. Es la segunda vez consecutiva que la propuesta del gobierno recibe un rechazo total desde los departamentos. Quienes estamos en las escuelas sabemos que esto no es casual: expresa la magnitud del descontento que vivimos día a día.
La presión de las escuelas se hizo sentir
El pasado viernes protagonizamos, junto a nuestras familias, una masiva Marcha de las Antorchas, convocada por UEPC Capital. La fuerza de la docencia en las calles, con redoblantes y cánticos, reflejó con claridad la situación que atravesamos: salarios de pobreza, endeudamiento, condiciones laborales cada vez más precarias y una paritaria que no alcanza.
No es solo una percepción. Una nota de La Voz del Interior señalaba recientemente que “casi la mitad de los docentes necesitan otro empleo fuera del aula” para sostener sus ingresos.
Mientras se desarrollaba la Asamblea Provincial en el ICIEC, también nos concentramos en las puertas para acompañar el rechazo y defender los mandatos de las escuelas. Esa presencia no fue casual: expresa la desconfianza que existe hacia la conducción provincial y la necesidad de hacer pesar la voz de las bases. Y se hizo sentir. Esa presión limitó los márgenes de maniobra de la conducción celeste.
La Celeste buscó correr el eje del debate
Dentro de la asamblea, el eje de la discusión no siempre estuvo puesto en nuestra realidad. Desde la conducción provincial de la Celeste se intentó desviar el debate hacia chicanas contra la oposición y diferenciaciones con UEPC Capital.
Sin embargo, quienes llevamos los mandatos de las escuelas logramos imponer lo central: la bronca docente es generalizada y exige respuestas concretas.
Si bien la conducción maniobró para evitar que muchas asambleas departamentales se pronunciaran por un porcentaje de recomposición salarial —como el 40% que traíamos desde muchas escuelas—, no pudo evitar lo fundamental: el rechazo a la propuesta y la votación del paro por 48 horas.
También es importante decirlo: pese a algunos intentos de instalar un clima de tensión, la asamblea se desarrolló con total normalidad y sin ningún hecho de violencia.
Finalmente, resolvimos 48 horas de paro, con movilización el miércoles 18 y paro el jueves 19, como parte de un plan de lucha para exigir una propuesta salarial realmente superadora. Con el rechazo unánime de los departamentos y una creciente participación en las calles, lo que está pasando es claro: no estamos dispuestos a seguir perdiendo frente al ajuste.
Para torcerle el brazo al Gobierno
Desde Alternativa Docente – MST creemos que, para fortalecer esta pelea paritaria y torcerle el brazo al gobierno, no alcanzan medidas aisladas como las que viene impulsando la conducción celeste.
Necesitamos un plan de lucha provincial sostenido, que saque a todas las escuelas a la calle, que instale nuestro reclamo en las redes y en los medios, y que logre el apoyo de la sociedad. Eso solo es posible si construimos desde abajo, con las escuelas, retomando las acciones que surgen genuinamente de las bases y que muchas veces se expresan en las asambleas.
Lo que pasa en Córdoba no es aislado. En provincias como San Juan, Catamarca y Santa Fe, la docencia también viene protagonizando luchas masivas, muchas veces sin el acompañamiento de sus conducciones sindicales. Hay algo que es evidente: no se puede vivir con paritarias de hambre ni en estas condiciones de ajuste sobre la educación pública.
Frente a la tramposa “esencialidad”, utilizada para limitar el derecho a huelga —como ya ocurre en San Juan o en las escuelas privadas de Córdoba—, nuestra respuesta tiene que ser clara: unidad, organización y lucha en las calles.
Porque, como nos enseña la historia,la única manera de defender el derecho a huelga es ejerciéndolo.
Referencias:
La Voz del Interior. (2026). Casi la mitad de los docentes necesitan otro empleo relacionado con la educación para llegar a fin de mes. Ver nota
Alternativa Docente
