Conocida como Access Bars, esta técnica utiliza toques suaves en puntos específicos de la cabeza para promover la relajación profunda y reducir el estrés, según sus practicantes y algunos estudios preliminares.
Access Bars es una terapia no invasiva que consiste en aplicar toques suaves y sostenidos en 32 puntos específicos de la cabeza. Según sus facilitadores, el objetivo es liberar bloqueos mentales, estrés y creencias limitantes, promoviendo un estado de relajación profunda.
Una sesión típica dura aproximadamente una hora, durante la cual el paciente permanece acostado mientras el terapeuta mantiene contacto leve en las zonas mencionadas. Muchas personas reportan una sensación inmediata de alivio físico y tranquilidad mental durante y después del procedimiento.
Desde el campo de la neurociencia, algunos investigadores, como la neurocientífica Terrie Hope, han estudiado los efectos de esta técnica. Sus investigaciones, citadas por los promotores del método, registraron mejoras en la comunicación entre regiones cerebrales y una reducción en la sensación de ansiedad en un porcentaje significativo de los participantes después de una sesión.
Taiana Wipplinger, especialista en Access Bars, explica que los efectos más comunes que relatan quienes reciben las sesiones son relajación profunda, disminución de la «charla mental» negativa y, con el tiempo, una mayor perspectiva ante situaciones estresantes.
Los defensores de la técnica destacan que la diferencia con métodos como masajes o mindfulness radicaría en que Access Bars generaría cambios a nivel psicológico, neurológico y fisiológico de manera simultánea y sostenida. Sin embargo, se recomienda consultar con un profesional de la salud para evaluar cualquier terapia alternativa.
