En marzo de 1958, un avión caza Gloster Meteor de la Fuerza Aérea Argentina se estrelló en una zona poblada de Castelar, provincia de Buenos Aires, dejando un saldo de diez fallecidos y provocando cambios en los procedimientos de vuelo.
El 10 de marzo de 1958, poco después de las 11:30 horas, un avión caza Gloster Meteor de la Fuerza Aérea Argentina sufrió un accidente tras despegar de la Base Aérea de Morón. La aeronave, pilotada por el teniente César Piñón, cayó sobre el Barrio Parque de Castelar Sur, causando una tragedia que resultó en la muerte de diez personas, incluido el piloto, y dejó cuatro heridos.
El avión impactó contra un poste de luz y una vivienda en las calles Libertador y Maison. Uno de sus motores, en llamas, recorrió unos 400 metros por la calle Maison, causando destrucción a su paso cerca de la plaza Manuel Belgrano y la Escuela Número 17. Por fortuna, los niños aún no habían salido del establecimiento educativo en ese momento.
Las investigaciones de la época no determinaron una causa única del siniestro. Algunos testimonios indican que el piloto habría intentado una maniobra acrobática (un tonel) a baja altura que no se completó, mientras que otros apuntan a una posible falla en una de las turbinas del aparato.
Como consecuencia directa de la magnitud de la tragedia, las autoridades de la VII Brigada Aérea modificaron la dirección de despegue de los aviones desde la Base de Morón. Hasta entonces, los despegues se realizaban de sur a norte, con el final de la pista a solo 500 metros de la zona urbanizada. Tras el accidente, se cambió el rumbo hacia la zona de la Estación Merlo Gómez, entonces menos poblada.
El Gloster Meteor era un avión a reacción de origen británico, incorporado a la Fuerza Aérea Argentina a partir de 1947. En el momento del accidente, el aparato siniestrado, matrícula I-087, formaba parte del grupo de Caza Interceptora con asiento en Morón.
El Ministerio de Aeronáutica se hizo cargo de los gastos de sepelio de las víctimas. El suceso, uno de los más graves de su tipo en el área, permanece en la memoria de los vecinos de Castelar, quienes aún recuerdan las referencias de sus familiares sobre aquel día.
