La CIA habría empleado un dispositivo secreto llamado Ghost Murmur, basado en magnetometría cuántica, para encontrar a un piloto estadounidense derribado en Irán. La herramienta detecta latidos cardíacos a larga distancia utilizando inteligencia artificial.
La CIA utilizó una herramienta secreta denominada «Ghost Murmur» para localizar a un aviador estadounidense derribado sobre Irán, según fuentes familiarizadas con la tecnología. El dispositivo emplea magnetometría cuántica de largo alcance para detectar incluso los latidos cardíacos más débiles.
La herramienta escanea la sutil huella electromagnética del corazón humano. Estos datos se filtran mediante un software de inteligencia artificial para aislar una firma individual del ruido de fondo. Una fuente reveló al New York Post que el dispositivo fue desarrollado por la división «Skunk Works» de Lockheed Martin.
Ghost Murmur se utilizó para localizar a un oficial de sistemas de armas herido, cuyo avión de combate F-15 fue abatido sobre el sur de Irán. El piloto se escondía en las montañas. La misma fuente explicó que el paisaje árido ofrecía «un primer uso operativo ideal» para la herramienta, debido a la baja interferencia electromagnética del desierto.
Si bien el militar activó la baliza localizadora de evasión, su paradero exacto permaneció desconocido hasta que fue detectado por Ghost Murmur. La magnetometría cuántica es una técnica de vanguardia que permite detectar variaciones sutiles de campos magnéticos. Estos instrumentos funcionan disparando láseres mediante diamantes artificiales, mientras la luz del láser sondea imperfecciones del tamaño de un átomo en la estructura del diamante.
Normalmente, la magnetometría cuántica se utiliza para observar objetos muy grandes, como el interior de planetas distantes, o diminutos, como nervios individuales en el cuerpo humano. En principio, esto significa que podría utilizarse para detectar la señal de un latido cardíaco individual. No obstante, el tipo de sensibilidad que posee Ghost Murmur es algo nunca antes visto. La tecnología fue probada con éxito en helicópteros Black Hawk y existen planes para su uso futuro en aviones de combate F-35.
