La 61° edición de la Bienal de Venecia abrirá sus puertas en medio de controversias: sin directora, sin jurado y con la decisión del presidente de incluir a Rusia e Israel, mientras el público votará por primera vez los premios.
VENECIA.- Un año distinto, una edición impar. El sábado 9 de mayo se inaugura oficialmente la 61° Bienal de Venecia, la más antigua del mundo, sumergida ahora en un mar de confusiones e interrogantes. Sin directora, sin jurado y con un presidente que toma decisiones controvertidas: Pietrangelo Buttafuoco, siciliano elegido por Giorgia Meloni, decidió incluir a Rusia e Israel en la muestra y en la premiación. “Ese ha sido el espíritu universal y democrático con que fue creada la Bienal por Umberto de Saboya en 1896, apartarnos de ese concepto es ir contra la carta magna”, afirmó Buttafuoco.
La decisión contrasta con el lema de la fallecida directora Koyo Kouoh, “In minor tonors”, quien murió repentinamente a los 58 años poco después de ser elegida. Su voz era un llamado a la calma poética, pero la realidad es otra: el jurado, compuesto íntegramente por mujeres, renunció en protesta. Por primera vez, el público votará los premios, que se entregarán el 22 de noviembre al cierre de la Bienal. Aún no está claro el sistema de votación, aunque se requerirá presentar el ticket de ingreso a los Giardini y los Arsenales.
La medida ha generado un intenso debate en el mundo del arte: ¿arte o política? Venecia, ciudad de 50.000 habitantes que recibe millones de turistas, se convierte estos días en un epicentro artístico con más de 500 curadores, críticos, coleccionistas y periodistas especializados. La ausencia de premios implica que no hay “elegidos”, lo que altera la dinámica de valoración de artistas y pabellones.
Para Argentina, la edición también es especial. Cancillería organizó el concurso ganado por Matías Duville, quien presentó la obra “Monitor Yin Yang”, que utiliza sal y carbón sobre el dibujo. El proyecto dialoga con el tema de Kouoh en busca de gestos mínimos. Duville, músico y surfista marplatense, se instaló en Venecia un mes para incorporar datos en tiempo real.
El domingo, curadores y artistas se reunieron en la puerta de los Arsenales con opiniones divididas. La pregunta del millón es si la misma sanción que amenaza a Rusia e Israel por crímenes de lesa humanidad debería alcanzar a Estados Unidos por su guerra en Irán. La Bienal abre al público el 9 de mayo sin la presencia del ministro de Cultura de Italia, en un “tono menor”. Mañana comienzan las visitas para acreditados a los 100 envíos nacionales, distribuidos entre los Giardini, los Arsenales y la ciudad. Venecia ofrece además 30 exposiciones paralelas de alto nivel.
