El psicólogo analizó una situación que aqueja a Ángela Leiva desde hace tiempo y le brindó herramientas para superar una relación que no concluyó en buenos términos.
En una visita a Perros de la Calle (Urbana Play), Ángela Leiva se sinceró sobre una experiencia traumática que vivió con una expareja y Gabriel Rolón le brindó herramientas para sanar emocionalmente.
El psicólogo posee una columna en el programa radial y a diario reflexiona acerca de las cuestiones de pareja. Con la presencia y permiso de Leiva, el experto en salud mental usó su situación para enviar un mensaje a la audiencia.
“Yo estuve muchos años en una relación demasiado tóxica donde la manipulación era tal que a lo largo de los 8 años yo llegué a pensar que sin esa persona yo no existía como cantante directamente”, empezó Leiva.
Cabe destacar que Ángela Leiva vivió un vínculo de manipulación y violencia psicológica durante ocho años con su exmánager y expareja. Según expresó ella en oportunidades anteriores a la prensa, él controlaba su vida personal y profesional, haciéndole creer que su carrera se arruinaría si lo dejaba. Tras años de intentar separarse sin éxito, logró cortar el vínculo.
“Lo primero que vos tenés que hacer es confiar en que sos una persona distinta, que vos tenés la capacidad hoy de elegir a alguien diferente. Tenés que estar muy atento a no hacerte trampas, decir qué es lo que yo hoy quiero, quién soy, hasta dónde habilito. Porque en un primer momento es muy posible que te pongas defensivo, que te transformes en una persona durísima; lo primero que va es: ‘Che, a mí no me toque, no se me arrimen mucho porque ya me hicieron mucho daño’, y te lleva un tiempo volver a ser permeable, volver a confiar”, desarrolló Rolón.
Sin embargo, hizo una salvedad: “Pero yo creo que es muy importante saber qué cosas uno no quiere repetir y qué cosas uno tiene que saber que es posible que las repita si no se cuida, porque el inconsciente te lleva hacia ahí”.
Por su parte, Leiva asintió a las palabras del psicólogo y mencionó: “Una vez un amigo me dijo: ‘Vos no tenés que tenerle miedo a lo que te puede hacer el otro. Vos tenete miedo a vos de que elijas bien y que realmente estés atenta’”.
