La SB 125, aprobada por legisladores californianos, modifica el impuesto a organizaciones de atención administrada en respuesta a cambios federales en Medi-Cal. Se estima que una familia de cuatro personas podría pagar hasta US$400 más al año.
En California, los legisladores aprobaron la SB 125, una disposición que reestructura el impuesto a las organizaciones de atención administrada. La medida responde a modificaciones federales en el programa Medi-Cal introducidas por la ley H.R.1, conocida como One Big Beautiful Bill, impulsada por el presidente Donald Trump. Estas normas eliminaron fondos federales para Medi-Cal e introdujeron nuevos requisitos de elegibilidad.
Hasta el momento, el estado aplicaba una tasa impositiva más alta a los planes de Medi-Cal que a los planes privados. Con la SB 125, se reduce el impuesto a los planes públicos y se incrementa al mismo nivel que los privados. La disposición impone una tasa mensual de US$8,85 por cada inscrito en planes de salud, tanto públicos como privados.
La Asociación de Planes de Salud de California advirtió que este costo se trasladará a los consumidores a través de las primas mensuales. Expertos calcularon que podría generar un aumento de hasta US$100 por asegurado, lo que resulta en US$400 al año para una familia de cuatro personas, un incremento aproximado del 1,5% en las primas mensuales.
La aplicación de la medida depende de la aprobación del gobernador Gavin Newsom y de la aceptación del gobierno federal. La presidenta interina del Senado, Monique Limón, demócrata de Santa Bárbara, sostuvo que no existía un plan perfecto, pero defendió el proyecto. “Como Senado, hemos dejado muy claro que necesitábamos ingresos… se trataba de tomar una decisión que pudiéramos resolver teniendo en cuenta lo que está sucediendo a nivel federal”, declaró, según CalMatters.
El Departamento de Finanzas indicó que la cuota mensual de US$8,85 generaría US$2300 millones al año. Del total, US$2000 millones se destinarían a apoyar los servicios existentes de Medi-Cal, y US$300 millones financiarían aumentos para proveedores de atención primaria, materna y de salud mental.
Tras la aprobación, surgieron diversas reacciones. La senadora Akilah Weber Pierson, demócrata de San Diego, calificó el plan como “sumamente problemático” antes de la votación. “Me siento muy incómoda con esta propuesta y la carga económica que supondrá para las familias a las que represento como senadora y también como médica”, afirmó, aunque votó a favor al día siguiente.
La Asociación de Planes de Salud, junto con otros grupos médicos, cuestionó las declaraciones de los legisladores. “Los líderes de California hablan de la asequibilidad como una prioridad absoluta. Resulta difícil conciliar esas declaraciones con una votación que aumentará las primas de los seguros médicos para las mismas personas a las que, según dicen, los legisladores intentan ayudar”, expresaron.
El Dr. René Bravo, presidente de la Asociación Médica de California, señaló: “Aumentar las primas de los seguros médicos para equilibrar el presupuesto estatal es simplemente desvestir a un santo para vestir a otro”. Agregó que la medida dificultará que las familias mantengan su cobertura y reciban atención.
