El Gobierno de Perú autorizó el viaje de altos funcionarios del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) a Estados Unidos para participar en audiencias y reuniones técnicas tras la apertura de una investigación por parte de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
El Gobierno de Perú autorizó el viaje de altos funcionarios del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) a Estados Unidos, donde representarán al país en audiencias y reuniones técnicas tras la apertura de una investigación por parte de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
El proceso examina si Perú y más de 60 economías han implementado medidas efectivas para prohibir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, un tema que podría derivar en la imposición de aranceles adicionales de hasta 12,5% a las exportaciones peruanas.
La investigación estadounidense, iniciada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio, abarca a economías como China, Japón, Australia, Canadá, Unión Europea, India, Corea del Sur y Vietnam, así como a naciones de América Latina y el Caribe, incluyendo México, Brasil, Argentina, Chile y Perú. Washington busca determinar si los gobiernos involucrados “no implementan medidas efectivas para prohibir la entrada de productos vinculados a la trata de personas o trabajo forzoso”. La administración estadounidense sostiene que la persistencia de esta problemática impacta en la industria y los trabajadores locales, lo que motiva la posible adopción de represalias comerciales.
En el caso peruano, la USTR concluyó preliminarmente que el país todavía carece de una normativa específica para restringir la importación de productos fabricados bajo condiciones de trabajo forzoso. Como resultado, se propuso un arancel adicional del 12,5% para ciertos bienes peruanos, una medida que elevaría los costos de acceso al mercado estadounidense. “El objetivo es proteger a los trabajadores estadounidenses y evitar la competencia desleal derivada de prácticas laborales ilegales”, explicó en su momento el titular de la USTR, Jamieson Greer.
La misión oficial, encabezada por José Luis Castillo Mezarina y Angela Rossina Guerra Sifuentes, ambos de MINCETUR, participa en audiencias públicas y reuniones técnicas con el objetivo de exponer la posición nacional y defender la reputación de Perú ante posibles restricciones comerciales. Las audiencias forman parte del proceso de consulta que permite a los países presentar argumentos ante la USTR antes de que se definan eventuales sanciones.
La investigación de Washington tiene alcance global y ha puesto nuevamente bajo escrutinio a China, aunque su impacto se extiende a países desarrollados y emergentes. Para Perú, Estados Unidos representa el principal destino de exportaciones no tradicionales, lo que magnifica el impacto potencial de los aranceles propuestos. El país investiga también la importación de acero chino, pero las nuevas medidas estadounidenses afectarían a una gama mucho más amplia de productos y sectores.
La participación de Perú en las audiencias, junto con la presentación de información técnica, busca reducir el riesgo de sanciones e impedir que el país sea incluido en listas de economías sujetas a restricciones. Como parte del proceso, la USTR prevé escuchar los argumentos de todos los países involucrados antes de tomar una decisión final. El resultado podría afectar tanto la relación bilateral como el acceso de los productos peruanos al mercado estadounidense.
