La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, llegará este lunes a la Argentina en una visita de tres días. Durante su estadía, mantendrá reuniones con funcionarios nacionales, empresarios y recorrerá Vaca Muerta. El Gobierno interpreta la visita como un respaldo político al rumbo económico.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, llegará este lunes a la Argentina en una visita que se extenderá hasta el miércoles. Invitada por el presidente Javier Milei, la titular del organismo mantendrá una agenda que incluye reuniones con funcionarios nacionales, empresarios y una recorrida por Vaca Muerta.
El viaje se produce en un momento clave para el programa acordado entre la Argentina y el FMI. El organismo destacó los avances en materia de estabilización, desinflación y recuperación de la actividad, aunque mantiene la atención sobre la evolución de las cuentas públicas, el nivel de reservas internacionales y la continuidad de las reformas comprometidas por el Gobierno.
Entre los ejes que el FMI busca impulsar figuran la aprobación de una nueva Carta Orgánica del Banco Central que fortalezca su independencia y prohíba el financiamiento monetario del Tesoro, la continuidad del equilibrio fiscal, la profundización de la desregulación económica y el desarrollo del mercado de capitales. En las últimas semanas, el FMI respaldó públicamente el proyecto oficial para modificar el funcionamiento del BCRA.
La visita de Georgieva es la primera que realiza al país como directora gerente del FMI. Se da luego de que el organismo ratificara su previsión de crecimiento de 3,5% para la economía argentina en 2026 y destacara la baja de la inflación como uno de los principales logros del programa económico de Milei. El FMI proyecta una expansión de 3,5% para el año en curso y de 4% para 2027, según la última actualización de su informe Panorama Económico Mundial.
Pese al respaldo, el FMI mantiene focos de preocupación en la capacidad de la Argentina para fortalecer sus reservas internacionales y sostener el cumplimiento de las metas pactadas sin resignar el equilibrio fiscal. También seguirá de cerca la evolución de la recaudación tributaria, el impacto de la desaceleración inflacionaria sobre los ingresos del Estado y la marcha de las reformas que el Gobierno pretende enviar al Congreso durante el segundo semestre.
