El Ministerio de Exteriores de Birmania emitió un comunicado en respuesta a los llamamientos de la ASEAN para ampliar el acceso a los detenidos y liberar a la exlíder Aung San Suu Kyi, tras su reciente encuentro con el CICR.
El Gobierno de Birmania, controlado por la junta militar, respondió a los llamamientos de la Asociación de Estados del Sudeste Asiático (ASEAN) para liberar a la exlíder y Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi. La respuesta se produjo después de que la ASEAN emitiera una declaración elogiando la reunión entre Suu Kyi y una delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) celebrada el 3 de agosto de 2026.
En un comunicado, el Ministerio de Exteriores birmano señaló: «Si bien Birmania reconoce los elementos positivos que figuran en la declaración, le decepciona observar que ciertos términos y llamamientos contenidos en ella no reflejan los esfuerzos constructivos realizados por el Estado Miembro interesado».
El ministerio expresó su descontento con los llamamientos para «seguir ampliando el acceso a las personas detenidas en Birmania» y la «liberación completa e incondicional de Aung San Suu Kyi», y afirmó que declaraciones de este estilo «tienen consecuencias para el proceso judicial pertinente y los principios fundamentales del estado de derecho en un estado soberano».
El comunicado recordó que Suu Kyi fue «declarada culpable de fraude electoral, corrupción y mala administración». «Aunque el Gobierno ha conmutado su sentencia por razones humanitarias, la cuestión de una liberación plena e incondicional sólo se llevará a cabo de conformidad con la ley», agregó.
La declaración de la ASEAN, emitida días antes, acogió «con satisfacción» la reunión entre Suu Kyi y el representante del CICR, Arnaud de Baecque, y la consideró «un paso positivo hacia un diálogo nacional inclusivo y la reconciliación entre todas las partes en Birmania». La ASEAN también instó a «ampliar aún más el acceso a las personas que permanecen detenidas en Birmania desde febrero de 2021» y reiteró su llamamiento a la liberación de Suu Kyi.
El líder de la junta militar, Min Aung Hlaing, se reunió esta semana con el primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, en Bangkok, en el marco de una visita oficial que marca el fin de años de ostracismo regional tras el golpe de Estado de 2021.
