El director Alejo Pérez, quien asumió como titular de la Orquesta Estable del Teatro Colón, habló sobre su vínculo con el teatro, el regreso de la ópera Otello de Verdi y su rol al frente del organismo.
Alejo Pérez, director titular de la Orquesta Estable del Teatro Colón, asumió el cargo que no se ocupaba de manera permanente desde hacía casi veinte años. En una entrevista, Pérez se refirió a su historia personal con el teatro, al regreso de la ópera Otello de Giuseppe Verdi y a su rol como director.
Pérez recordó que desde niño asistía al Teatro Colón, donde compraba entradas de paraíso para descubrir el repertorio. «Fue mi puerta de entrada a este mundo», afirmó. «Yo no vengo de una familia de músicos y, sin embargo, muy chico descubrí la música clásica».
En relación con su designación, Pérez sostuvo: «Siempre tuve una química muy agradable con la Estable, de mucho entendimiento, respeto y afecto». Además, señaló que «asumir esta responsabilidad es un motivo de orgullo, pero también una enorme responsabilidad».
Sobre la ópera Otello, que vuelve al escenario del Colón después de trece años, Pérez declaró que «ahí confluyen tres maestros enormes: Shakespeare, Verdi y Arrigo Boito». También destacó el trabajo psicológico de la obra: «El personaje de Yago es profundamente maquiavélico; desde el comienzo manipula a Otello sin exponerse nunca demasiado».
Pérez explicó que la obra «trabaja sobre mecanismos humanos muy profundos» y que «no hay personajes planos. Todos tienen contradicciones, zonas oscuras, fragilidades».
En cuanto a su labor como director, Pérez dijo: «Para mí ese metro cuadrado del podio, en el foso del Colón, siempre fue el lugar más deseable del país». También afirmó: «Nunca pienso que el foco está puesto sobre mí. Nosotros somos intérpretes. El verdadero genio es el compositor».
