Martín Irurzun, juez federal con 75 años, aguarda una definición sobre su continuidad. El caso expone la contradicción entre dos fallos de la Corte y la posible designación de un juez cercano al ministro de Justicia.
El juez federal Martín Irurzun, de 75 años, se encuentra en una situación procesal sin resolución. La Constitución Nacional, reformada en 1994, establece en su artículo 99, inciso 4, que los jueces federales cesan a los 75 años, salvo que el Senado otorgue un nuevo acuerdo para continuar por cinco años más. Irurzun solicitó ese acuerdo al Poder Ejecutivo, que no respondió, y luego presentó una medida cautelar para seguir en el cargo mientras se resuelve la cuestión de fondo. La cautelar fue rechazada en primera instancia y en Cámara, por lo que el caso llegó a la Corte Suprema.
La Corte tiene dos antecedentes jurisprudenciales opuestos. En 1999, en el caso “Fayt”, declaró inconstitucional el límite de edad. En 2017, en el caso “Schiffrin”, revirtió esa doctrina y lo declaró válido. El actual presidente de la Corte, Horacio Rosatti, y el ex juez Juan Carlos Maqueda, votaron en 2017 a favor de la validez del límite; el vicepresidente Carlos Rosenkrantz votó en contra, manteniendo la posición del caso Fayt.
Mientras tanto, Irurzun no puede ejercer el cargo ni cobrar su salario hasta que haya sentencia definitiva. Su situación es comparada con la del juez Carlos Mahiques, padre del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien obtuvo el acuerdo del Senado para continuar hasta los 80 años con el apoyo del Gobierno.
En paralelo, la Cámara de Casación Penal, integrada por los jueces Diego Barroetaveña y Mariano Borinsky, convocó a una audiencia para escuchar a las partes en el caso de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). La discusión gira en torno a la sede de la entidad: si se considera que está en un predio en Pilar, provincia de Buenos Aires, la investigación sobre la propiedad de una mansión atribuida a Pablo Toviggino pasaría al juzgado federal de Campana, a cargo de Adrián González Charvay. Si se considera que la sede sigue en el edificio histórico de la calle Viamonte, en la Ciudad de Buenos Aires, el expediente continuaría en manos de la jueza Verónica Straccia.
La diputada Elisa Carrió solicitó que el juez Barroetaveña se excuse de intervenir en el caso, ya que hasta fines de 2024 presidió la Comisión de Ética de la AFA. El juez Pablo Yadarola, señalado como posible reemplazo de Irurzun, quedó en el puesto 16 en la evaluación escrita del Consejo de la Magistratura, pero integró la terna final enviada al Gobierno.
