Análisis de la obra de Homero a propósito del estreno de la película de Christopher Nolan, con foco en la estructura del poema y el significado del viaje de Odiseo.
Recientemente se estrenó la película La Odisea, dirigida por el británico Christopher Nolan, quien también escribió el guion. El film ha generado debates sobre la adaptación del poema de Homero, entre ellos el de la traductora Emily Wilson, quien publicó en 2017 una versión completa del texto al inglés. Esta nota no se propone participar en esas discusiones ni abordar la llamada “cuestión homérica”, sino analizar la estructura de la obra y el sentido del viaje de su protagonista.
La Odisea relata el regreso de Odiseo (Ulises) desde Troya hacia su tierra, Ítaca, donde lo esperan su esposa Penélope y su hijo Telémaco. El viaje, que normalmente habría durado semanas, se extiende por años y enfrenta al héroe a diversos peligros que ponen a prueba su astucia.
Entre los episodios más conocidos se encuentran el encuentro con los lotófagos, cuyo alimento provoca el olvido; la cueva del cíclope Polifemo, a quien Odiseo ciega tras embriagarlo con vino; la tierra de los lestrigones, gigantes antropófagos; la isla de la hechicera Circe, que convierte a los hombres en cerdos; el paso por las sirenas, cuyo canto atrae a los navegantes hacia la muerte; y el estrecho entre Escila y Caribdis, donde el héroe pierde a seis de sus hombres. Luego, en la isla de Helios, sus compañeros sacrifican ganado sagrado y mueren en una tormenta enviada por el dios. Finalmente, Odiseo llega a la isla de la ninfa Calipso, donde permanece siete años antes de ser liberado.
La obra consta de veinticuatro cantos, divididos en tres partes. La primera (cantos I a IV), llamada “Telemaquía”, se centra en Telémaco y la situación en Ítaca durante la ausencia de su padre. La segunda (cantos V a XII) narra el regreso de Odiseo, y la tercera (cantos XIII a XXIV) relata la venganza contra los pretendientes y el reencuentro con su familia.
Dentro de la segunda parte, los cantos IX a XII, conocidos como “Apólogos”, contienen el relato que Odiseo hace de sus aventuras ante los feacios. Este segmento, que incluye los episodios más célebres, abarca solo cuatro de los veinticuatro cantos del poema.
El poema concluye cuando Odiseo recupera su lugar en Ítaca y restablece el orden en su reino. Los monstruos y peligros son parte del recorrido, pero no constituyen el objetivo final. Los griegos llamaban “nóstos” al regreso al hogar, y la combinación de “nóstos” con “algos” (dolor) da origen a la palabra “nostalgia”.
