La frase ‘será un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta’ se atribuye a Franklin D. Roosevelt respecto al dictador Anastasio Somoza, aunque su origen no está confirmado. Historiadores y documentos oficiales no registran evidencia concluyente, y algunas versiones señalan que el propio Somoza la habría inventado.
La frase atribuida al presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, sobre el dictador de Nicaragua, Anastasio Somoza García, ha circulado durante décadas en el ámbito político y diplomático. La versión más difundida sostiene que Roosevelt habría dicho: “puede que sea un hijo de perra, pero es nuestro hijo de perra”. Sin embargo, su veracidad no está confirmada.
El historiador Michael Wood señaló en su investigación: “No sabemos quién la dijo, a quién iba dirigida, o dónde se origina”. Por su parte, el historiador David Schmitz, autor de “Gracias a Dios están de nuestro lado: Estados Unidos y las dictaduras de derecha”, revisó documentos de la Biblioteca Presidencial Franklin D. Roosevelt y encontró que la frase aparece solo en una referencia de pasada sobre Rafael Leónidas Trujillo en la revista Time del 15 de noviembre de 1948, y luego en un programa de CBS Reports del 17 de marzo de 1960.
La atribución a Roosevelt tampoco figura en las biografías del presidente. Algunos estudiosos la adjudican a su secretario de Estado, Cordell Hull, aunque sin fuentes que lo confirmen. Otras versiones indican que la frase pudo referirse a Somoza en 1939, cuando este realizó una visita de estado a Washington, recibida con honores militares y un banquete oficial, similar al que se brindó al rey Jorge de Inglaterra.
El historiador Andrew Crawley, en su libro “Somoza y Roosevelt: la política del buen vecino en Nicaragua, 1933-1945”, plantea la hipótesis de que el propio Somoza habría inventado la frase y la habría atribuido a Roosevelt para demostrar que contaba con el respaldo de Estados Unidos.
La frase ha sido aplicada posteriormente a otros gobernantes latinoamericanos y de otras regiones, aunque sin confirmación histórica. En la actualidad, algunos sectores la consideran vigente en el contexto político de la región.
