El Banco Central de Países Bajos (DNB) trasladó 86 toneladas de oro desde Estados Unidos y Canadá hacia Londres entre marzo y agosto de 2026, según informó la entidad, que citó la inestabilidad geopolítica y la necesidad de mejorar la liquidez de sus reservas.
El Banco Central de Países Bajos (DNB) trasladó 86 toneladas de sus reservas de oro desde Estados Unidos y Canadá hacia Londres. La operación se realizó entre marzo y agosto de 2026 y modificó la distribución geográfica de las reservas neerlandesas.
El DNB explicó que la medida responde a la necesidad de reforzar su preparación ante crisis. «Ante la creciente inestabilidad geopolítica, el DNB refuerza su preparación ante crisis», indicó la autoridad monetaria en un comunicado. El objetivo declarado es mejorar la liquidez y la facilidad para negociar el oro y poder movilizarlo rápidamente si fuera necesario.
Países Bajos posee un total de 612,4 toneladas de oro, que a fines de 2025 estaban valuadas en aproximadamente 72.200 millones de euros, equivalentes a cerca de 85.000 millones de dólares estadounidenses.
Razones de la elección de Londres
La capital británica es uno de los principales centros mundiales para la compraventa de oro físico. El Banco de Inglaterra define a Londres como el centro global del comercio de oro y señala que sus bóvedas custodian alrededor de 400.000 lingotes pertenecientes, entre otros, al gobierno británico y a bancos centrales extranjeros.
La London Bullion Market Association (LBMA), referencia mundial del sector, calcula que en Londres se negocian unos 60.000 millones de dólares diarios en oro y que sus bóvedas almacenan más de 8.000 toneladas del metal.
Olaf Sleijpen, presidente del DNB, sostuvo: «Gracias a esta medida, hemos mejorado la disponibilidad de nuestras reservas de oro. Partimos de la base de que nunca tendremos que recurrir a ellas, pero aun así es necesario reforzar nuestra resiliencia y nuestra preparación».
Distribución de las reservas tras la operación
Antes de la transferencia, el 31,3% del oro neerlandés estaba depositado en Nueva York y el 19,7% en Ottawa. Tras la operación, Londres pasó de concentrar el 18,1% al 32,1% de las reservas. Estados Unidos y Canadá quedaron con un 18,5% cada uno. El restante 30,8% permanece en Países Bajos, en las instalaciones del DNB.
El Banco Central señaló que esta diversificación geográfica permite reducir los riesgos de tener una porción elevada de las reservas concentrada en una misma región.
Mecanismo de la transferencia
El traslado de las 86 toneladas no implicó un transporte físico completo desde América del Norte hasta Europa. El DNB diseñó una operación combinada: más de 27 toneladas fueron transportadas desde Estados Unidos y Canadá hasta Zeist, en Países Bajos, y una cantidad similar fue enviada desde Zeist hacia Londres. El resto de la transferencia se realizó mediante operaciones simultáneas de compra y venta de oro: el banco vendió parte de sus tenencias en América del Norte y compró una cantidad equivalente en Londres.
Según el DNB, esta combinación de transacciones financieras y movimientos físicos permitió distribuir los riesgos asociados al traslado.
Contexto sobre el oro en el extranjero
El mantenimiento de reservas de oro en el extranjero es una práctica habitual entre bancos centrales. Las reservas deben poder venderse, intercambiarse o utilizarse como garantía con rapidez durante una crisis financiera o cambiaria, por lo que almacenarlas cerca de grandes mercados internacionales facilita las operaciones.
En julio de 2026, el mercado londinense liquidó operaciones por un promedio de unos 64.500 millones de dólares en oro, según datos de la LBMA. El Banco de Inglaterra presta servicios financieros a alrededor de 130 bancos centrales extranjeros.
