La empresaria mexicana María Asunción Aramburuzabala, considerada una de las mujeres más influyentes de América Latina, afirmó en una entrevista que a la mujer «se le predetermina» culturalmente y que eso limita su desarrollo. Aramburuzabala es la mujer más rica de México, con una fortuna estimada en más de 9.300 millones de dólares, según Forbes.
María Asunción Aramburuzabala es una empresaria y millonaria mexicana, considerada una de las mujeres más influyentes de América Latina. En una entrevista aseguró que culturalmente a la mujer «se le predetermina», y que es desde ahí donde se les cierra el poder de desarrollo.
Nació en mayo de 1963 en la Ciudad de México y estudió contabilidad. Su fortuna se estima en más de 9.300 millones de dólares, lo que la transforma en la mujer más rica de México y la cuarta persona en ese país, según la revista especializada Forbes.
Su abuelo fue el cofundador del Grupo Modelo en 1925, la cervecería más grande de México, productora de las marcas Corona, Modelo Especial, Negra Modelo y Victoria, entre otras.
«Mariasun», como la llaman, tomó las riendas del grupo cuando tenía 32 años tras el fallecimiento de su padre debido a un cáncer, quien no había dejado un plan de sucesión.
Durante su mandato aumentó la fortuna y diversificó los negocios en distintas inversiones. Actualmente está preparando el terreno para que sus hijos se hagan cargo de los negocios sin que tengan que pasar los sobresaltos que ella vivió.
«A la mujer se le predetermina»: la frase de María Asunción Aramburuzabala
En una entrevista junto al empresario, inversionista y creador de contenidos Oswaldo «Oso» Trava en su podcast «Cracks» (en el canal de YouTube @OsoTrava), la mujer más rica de México aseguró que «cuando tienes éxitos hay que sacar la banderita y celebrarlos».
Pero, inmediatamente, mostró la otra cara que la hace fuerte y resiliente: «Y cuando tienes fracasos, hay que remediar, hay que contener, hay que perdonar y volver a empezar de nuevo», destacó.
Aramburuzabala es fundadora también del family office Tresalia Capital, una inversionista global con inversiones y experiencia en transacciones en América Latina, Estados Unidos y Europa. Además, fue parte de los consejos de las empresas mexicanas más prestigiosas y participó en el Advisory Committee de NYSE, el consejo asesor de la Bolsa de Nueva York.
Sobre sus comienzos en los negocios, definió que ella fue «de la cocina a la oficina» por cómo dejó de ser ama de casa para hacerse cargo. «Me casé muy chica, a los 19 años. Hice la carrera casada y tuve a mis dos hijos», relató sobre su vida.
«Lo que acabó sucediendo no fue que yo tuviera una vocación empresaria, sino que fue enfrentar la necesidad. A mi papá le dio cáncer joven y murió a los 62 años. Somos una familia de tres mujeres: mi mamá, mi hermana más chica y yo. Al morir él nos topamos con el futuro: encargarnos de las cosas», definió.
Sobre el rol de las mujeres en los negocios, definió que culturalmente, muchas veces, a la mujer se le predetermina. «Le damos un papel al hombre y otro a la mujer que son muy diferentes y muy distintivos. Desde ahí estamos tapando el desarrollo de una mujer. Creo que nosotras mismas muchas veces decimos: ‘No se va a poder'», analizó.
Estimó que lo que hay que romper es, justamente, ese paradigma sobre dónde se dice qué puede hacer y dónde no participar o destacar las mujeres. Por último, rememoró que cuando ella arrancó en los negocios, la participación de las mujeres era nula o escasa, y que hoy eso cambió.
«Me da gusto ver que la mujer participa mucho más, por ejemplo, en la vida política y empresarial. Una cosa es ver mujeres, y otra es verlas en los puestos donde tienen mando y poder», advirtió.
