Las terminales radicadas en Argentina observan el resultado electoral brasileño y su posible efecto en la negociación del acuerdo automotor bilateral, que rige hasta 2029. El vínculo entre Javier Milei y Lula da Silva condiciona las conversaciones sobre el futuro del régimen de comercio administrado.
La primera vuelta de las elecciones en Brasil, celebrada este domingo, podría marcar el inicio de un nuevo ciclo en la relación bilateral automotriz, según evaluaron fuentes del sector privado. La industria automotriz argentina exporta en promedio el 60% de su producción, y 7 de cada 10 de esos vehículos tienen como destino Brasil. Las inversiones recientes en plantas locales de Stellantis, Ford, Renault, Volkswagen y Toyota están vinculadas en mayor o menor medida a la exportación de esos productos al país vecino.
El comercio automotor bilateral se regula a través del Acta de Complementación Económica N°14 (ACE 14), firmada en 1986 y actualizada más de 40 veces. El acuerdo vigente fue suscrito a mediados de 2019 por los entonces presidentes Mauricio Macri y Jair Bolsonaro, y rige hasta junio de 2029.
Las negociaciones para renovar el acuerdo después de 2029 se encuentran sin avances. Según una fuente del sector privado que sigue el tema, «Brasil viene pidiendo llevar el acuerdo automotor al Mercosur, donde rige el libre comercio, mientras que Argentina quiere mantener la negociación dentro del marco del ACE 14, con comercio administrado, que es una manera de proteger las inversiones automotrices a ambos lados de la frontera, mientras que un esquema de libre comercio posiblemente terminaría llevando todas las inversiones hacia Brasil».
Consultado sobre el impacto de un eventual triunfo de Flávio Bolsonaro, el directivo de una terminal que participa en las negociaciones del sector privado a través de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) desde hace más de 15 años afirmó: «La relación entre Lula y Milei es compleja para cualquier negociación y política común con Brasil, principal socio estratégico». Y agregó: «Un cambio luce como una buena noticia al menos para principio de 2027. Luego hay que ver qué pasa en las elecciones de Argentina. Al mismo tiempo habrá que ver qué tipo de apertura se lleva adelante y qué tan conveniente es con la industria regional frente a la competencia que se viene. Es muy prematuro por el momento».
En otra terminal tomaron como referencia el acuerdo de 2019 entre Macri y Jair Bolsonaro, firmado durante el último año del mandato del argentino y los primeros meses del brasileño. «No imagino que cambie nada sustancial. El acuerdo vence en 2029 y todavía no empezaron las negociaciones. Si tomamos la situación del pasado, cuando Bolsonaro padre y Macri eran presidentes, se renovó el acuerdo y se avanzó con la actualización del flex. Entiendo que puede darse un escenario similar ahora», declaró el director de una empresa de origen europeo.
Desde otra terminal sostuvieron que «obviamente una victoria de Bolsonaro solucionaría el conflicto Milei-Lula y se podría avanzar en acuerdos Mercosur y terceros, o cambios internos más fácilmente».
El vínculo entre los presidentes Javier Milei y Lula da Silva mantiene congeladas las negociaciones sobre el acuerdo automotor posterior a 2029, según coincidieron las fuentes consultadas.
