Economistas atribuyen la tendencia a factores estacionales, compras del Banco Central e incertidumbre política y financiera. La suba del dólar mayorista acumula 0,8% en octubre, por debajo de la inflación.
La demanda de dólares en el mercado cambiario podría incrementarse hacia el final del año, de acuerdo con análisis de economistas consultados por PERFIL. La economista Elena Alonso sostuvo que el movimiento reciente no constituye un salto cambiario, sino un «goteo» alcista, con subas pequeñas pero consecutivas.
Alonso identificó tres factores principales detrás de la tendencia. El primero es la mayor demanda de cobertura ante la incertidumbre política y financiera, con inversores que comienzan a mirar el escenario de 2027 y buscan dolarizar parte de sus posiciones para reducir su exposición al peso. El segundo es estacional: en esta época del año suele reducirse la oferta de divisas del sector agroexportador, mientras que la proximidad del cierre de mes puede sumar demanda de dólares. El tercero son las compras del Banco Central (BCRA), que absorben parte de los dólares disponibles en el mercado y pueden contribuir a presionar sobre el tipo de cambio.
La economista también advirtió sobre un factor puntual para los próximos días: el fixing del 27 de octubre de los bonos dólar linked, cuyos valores están vinculados con la evolución del dólar oficial. Según Alonso, este efecto podría aportar una demanda adicional en las jornadas previas a esa fecha.
El analista financiero Andrés Reschini coincidió en que la presión responde, en parte, a una mayor demanda privada de dólares en un mercado donde el Banco Central también está comprando divisas a un ritmo más acelerado. Esa combinación puede generar un deslizamiento gradual al alza del tipo de cambio.
No obstante, Reschini planteó un límite a las expectativas de una corrección más brusca. Aunque considera probable que la tendencia continúe al alza, remarcó que el dólar mayorista acumula una suba de apenas 0,8% en octubre, por debajo de la inflación. «No hay demasiados fundamentos financieros ni económicos como para pensar en eventos de tensión significativos», afirmó, aunque enfatizó en que la política local y el contexto internacional siguen siendo los principales factores de riesgo.
