Tras la victoria de Lula en Brasil, los activos brasileños registran fuertes caídas en el premarket y arrastran a los papeles argentinos, según datos del mercado.
El día después de la victoria que condujo a la cuarta presidencia de Lula en Brasil, los activos brasileños se hunden en el premarket y amenazan con arrastrar consigo a los papeles argentinos.
En el premarket, el MSCI Brazil ETF (EWZ), el fondo que reúne a diversas acciones brasileñas, cae 27%. La acción de Mercado Libre, la empresa de Marcos Galperín que tiene en el país vecino su principal mercado se hunde 12%. El banco Galicia pierde 6%, al igual que el Macro, mientras Pampa Energía cae 4%.
Por su parte, el dólar sube 10% en Brasil y el real cotiza a 5,45.
A la vez, los bonos argentinos retroceden 1,3% en promedio, lo que hace prever una nueva suba del riesgo país tras los 707 puntos que marcó el viernes pasado.
Hay que tener en cuenta que todos estos datos corresponden a un mercado con poca liquidez y mucha volatilidad por lo que con el correr del día cuando las cotizaciones funcionan a pleno, las bajas podrían acotarse.
«Los mercados descontaban una victoria segura de Bolsonaro tras su ventaja en la primera vuelta. Esta histórica victoria de Lula tendría efectos tanto negativos como positivos para Argentina, según la lectura inicial de los inversores», señala el economista Gustavo Ber.
Entre los principales desafíos menciona «el impacto adverso que tendrá sobre la valuación de los activos argentinos y el deterioro de la competitividad del peso argentino frente al real brasileño, que se depreciará rápidamente tras el fortalecimiento post primera vuelta. Esto no solo encarece las exportaciones argentinas hacia Brasil, su principal socio comercial, sino que también puede provocar la salida de inversores internacionales, alimentada desde el cierre de apuestas de ¨carry¨ en dicho país, donde juegan mucho más fuerte que localmente, y hasta un mayor egreso de divisas a partir de un mayor turismo hacia Brasil», sostiene Ber.
Entre los aspectos favorables, Ber menciona que «Milei conservaría el liderazgo de esas ideas frente a Trump, algo relevante por el respaldo financiero recibido y por la influencia que ese vínculo le otorga en la región y en el escenario internacional».
En lo que define como un «cisne negro» Ber apunta que «Brasil se encamina a una dura jornada financiera, según anticipan el pre-market, con caídas históricas en el Bovespa, marcada debilidad en la renta fija y una fuerte depreciación del real. El contagio de dicho malhumor sobre los activos argentinos parece irreversible y que podría ser también importante. Más allá de que esta oportunidad el epicentro está en Brasil, sin dudas recordará el ¨efecto PASO 2019¨, una vertical caída en los activos domésticos que será quedará por siempre en la memoria de los inversores».
