El geriatra Bruno Vellas, fundador del IHU HealthAge de Toulouse, participó en el BCNPit de Barcelona y explicó los avances en la medición de la capacidad funcional y la prevención de la dependencia.
El geriatra Bruno Vellas, profesor de Medicina y fundador del IHU HealthAge de Toulouse, uno de los principales centros europeos de investigación sobre envejecimiento saludable, participó recientemente en el BCNPit de Barcelona, un encuentro internacional sobre salud cerebral y enfermedad de Alzheimer. En ese marco, Vellas expuso su enfoque sobre la prevención de la dependencia y la preservación de la capacidad funcional.
Vellas afirmó que el cambio principal en las últimas décadas fue pasar de una medicina centrada en tratar enfermedades a una orientada a preservar las capacidades. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), envejecer de forma saludable implica mantener las capacidades para continuar realizando actividades valoradas. El programa ICOPE, impulsado por la OMS, propone evaluar funciones esenciales como visión, audición, movilidad, memoria, bienestar psicológico y vitalidad.
El especialista sostuvo que la longevidad saludable podría convertirse en una nueva especialidad médica, similar a lo ocurrido con la obesidad, pero enfatizó que debe desarrollarse en un marco académico y científico. En ese sentido, mencionó que a principios de 2026 se publicará un informe de recomendaciones de la Academia Nacional de Medicina de Francia para sentar las bases de ese campo.
Vellas señaló que aproximadamente un tercio de la vida transcurre después de los 60 años. Indicó que una persona de 70 años presenta actualmente una capacidad intrínseca comparable a la de alguien de 60 años hace dos décadas. El objetivo, dijo, es desplazar ese límite para que en diez años una persona de 80 años conserve una capacidad funcional similar a la de un individuo de 60 años de hace unos años.
En relación con la fragilidad, Vellas explicó que es el paso previo a la dependencia y que puede prevenirse. El programa ICOPE, desarrollado con la OMS, propone evaluar la función de las personas a partir de los 50 años mediante herramientas digitales como el ICOPE Monitor. En Francia, unas 150.000 personas mayores son seguidas con este programa.
El geriatra indicó que la edad biológica es el principal factor de riesgo para desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Mencionó procesos como la inflamación asociada al envejecimiento, la alteración de la función mitocondrial y la acumulación de células senescentes como posibles dianas terapéuticas.
Consultado sobre si los sistemas sanitarios de España y Francia están preparados para preservar la capacidad funcional, Vellas respondió: “Sinceramente, todavía no, y este cambio debe abordarse cuando antes”.
Finalmente, Vellas afirmó que una longevidad saludable que prevenga la dependencia permitiría a millones de personas mayores seguir participando activamente en la sociedad, lo que tendría impacto en la calidad de vida y en la sostenibilidad económica de sociedades envejecidas.
