El gobierno brasileño estudia la aplicación del concepto de “cuenca esponja”, inspirado en el modelo chino de “ciudades esponja”, para enfrentar inundaciones y eventos climáticos extremos mediante soluciones basadas en la naturaleza.
Brasil evalúa alternativas para enfrentar las inundaciones y otros eventos climáticos extremos, entre ellas el concepto de “cuenca esponja”, inspirado en la experiencia china de las “ciudades esponja”. Este enfoque se basa en soluciones naturales para retener y ralentizar el flujo del agua, según información a la que accedió la Agencia Noticias Argentinas (NA).
La propuesta adquiere relevancia en un país que registró en los últimos años inundaciones de gran magnitud en distintas regiones, en un contexto de lluvias más intensas y frecuentes asociadas al cambio climático.
Declaraciones de especialistas
Cecília Herzog, paisajista urbana de la Red de Especialistas en Conservación de la Naturaleza, señaló que el desafío requiere considerar el funcionamiento integral de las cuencas hidrográficas. “El agua no respeta nuestras decisiones políticas, convenciones o fronteras. El límite de la naturaleza es otro, con sus propios procesos y flujos”, afirmó a Xinhua.
El concepto de “cuenca esponja” amplía a escala territorial la lógica de las “ciudades esponja”, modelo promovido en China por el arquitecto Yu Kongjian desde comienzos del siglo XXI. Mientras el modelo urbano busca absorber, retener y reutilizar el agua de lluvia mediante soluciones basadas en la naturaleza, la nueva propuesta extiende esa lógica al conjunto de la cuenca hidrográfica.
“Cuando se trata la cuenca hidrográfica como una unidad de planificación, es necesario comenzar en la cabecera y llegar hasta la desembocadura, considerando no solo el curso del río, sino todas las áreas que influyen en lo que ocurre a lo largo de su recorrido”, explicó Herzog.
En la práctica, las intervenciones incluirían la protección de las nacientes y la recuperación de los bosques en las márgenes de los ríos, con el objetivo de preservar la conectividad natural del paisaje y retardar la llegada de grandes volúmenes de agua a las zonas urbanas.
Juliana Ribeiro, especialista en soluciones basadas en la naturaleza y gerente de la Fundación Grupo Boticário, indicó que muchas inundaciones que afectan las ciudades tienen su origen en procesos que se desarrollan a lo largo de toda la cuenca. “El exceso de lluvia que causa problemas en las ciudades muchas veces no cayó directamente allí. El agua se va acumulando a lo largo de la cuenca hidrográfica y llega a través de los ríos”, explicó.
Ribeiro consideró que ralentizar el flujo del agua desde las partes altas de las cuencas puede resultar más eficaz que concentrar los esfuerzos en contener sus efectos una vez que llega a las áreas urbanas. No obstante, aclaró que ello no implica abandonar las obras y adaptaciones dentro de las ciudades.
Entre las soluciones mencionadas figuran parques urbanos, jardines de lluvia y plazas húmedas, capaces de almacenar temporalmente el agua y permitir que regrese gradualmente a su ciclo natural.
Las especialistas subrayaron que no se trata de importar modelos extranjeros, sino de aprovechar experiencias internacionales, como la desarrollada en China, y adaptarlas a las características ambientales y sociales de cada territorio brasileño. “Es necesario pensar cómo transformar paisajes extremadamente vulnerables en paisajes más resilientes, creando soluciones junto con el conocimiento local”, sostuvo Herzog.
Con el aumento de los eventos climáticos extremos, el concepto de “cuenca esponja” abre un debate en Brasil sobre la necesidad de sustituir o complementar las tradicionales obras de drenaje y contención con soluciones que trabajen junto a los procesos naturales del agua.
