El senador nacional Gerardo Zamora, exgobernador de Santiago del Estero, es señalado como una figura clave en el peronismo con vínculos en el radicalismo. Con tres senadores a su disposición, evalúa una candidatura presidencial condicionada a apoyos políticos.
El senador nacional Gerardo Zamora, exgobernador de Santiago del Estero, es identificado como una de las figuras del peronismo que mantiene vínculos con el radicalismo, según un artículo publicado en el sitio JorgeAsisDigital.com. El texto lo describe como el tercer peronista de peso en el radicalismo contemporáneo, junto a Leopoldo Moreau y Leandro Santoro.
Zamora fue intendente y luego gobernador de Santiago del Estero, y es señalado como propietario político de esa provincia desde hace 20 años. El artículo destaca su capacidad de arrastrar votos con las dos piernas, una modalidad que, según el texto, se utiliza desde la crisis de 2001.
En cuanto al manejo del poder, el artículo sostiene que Zamora superó al caudillo Carlos Arturo Juárez en formatos republicanos. Menciona también la relación de Zamora con Mercedes Aragonés, la Nina, y con Nino Juárez, y cita declaraciones de Juárez: «Gobernar es despachar» y «Para mandar en Santiago usted tiene que sentarse sobre la caja el día entero para repartir. Todos llegan para pedir».
El texto relata que Claudia Abdala Ledesma de Zamora fue gobernadora y que la Corte Suprema no autorizó un tercer mandato consecutivo para Zamora, con el ministro Lorenzetti dictaminando: «Ante un caso similar, la Corte no puede juzgar de manera diferente a San Juan de Santiago del Estero». También menciona casos similares en San Juan, Río Negro y Tucumán.
El artículo afirma que Zamora no abandona el estilo cauteloso del hombre de poder y que dispone de tres senadores para aportar al favor del poder o contra el poder. Asegura que Zamora se lanzaría a la aventura de la presidencia si cuenta con el apoyo de la Cautiva y de Sergio, el Profesional, a quien describe como un Alfred Hitchcock por el manejo del suspenso.
Finalmente, el texto señala que Zamora es vulnerable porque «le tiran con Pablo Toviggino» y que se pretende presentar como vulnerabilidad la construcción de un estadio que lo enorgullece. La otra opción que le queda, según el artículo, es «no jugar», esperar en el Senado que atraviese el periodo del gobernador Elías Suárez y volver a gobernar Santiago del Estero, donde acaba de renovar la vigencia del Frente Cívico en las 26 minigobernaciones.
