Un encuentro de especialistas en Buenos Aires analizó cómo las empresas locales adoptan plataformas abiertas para modernizar sus infraestructuras, optimizar costos y acelerar la innovación con IA.
El ecosistema corporativo de tecnologías de la información (TI) en Argentina enfrenta la necesidad de mayor agilidad, eficiencia y escalabilidad. Este contexto impulsa a empresas y organismos públicos a acelerar la transformación de sus infraestructuras informáticas. La novena edición del Red Hat OpenShift Commons Gathering en Buenos Aires, con más de 300 asistentes, reflejó la madurez del mercado local y posicionó al país como un referente en la adopción de código abierto para la región.
El encuentro reunió a profesionales de sistemas, clientes, socios y líderes del sector, quienes intercambiaron conocimientos sobre inteligencia artificial (IA), virtualización y despliegues en la nube. El debate se centró en cómo las organizaciones utilizan plataformas como Red Hat OpenShift para innovar con mayor rapidez, optimizar costos operativos y escalar servicios en arquitecturas de nube híbrida, facilitando la modernización de aplicaciones tradicionales.
Jorge Payró, country manager de Argentina y senior director de la región SOLA para Red Hat, señaló: «Argentina consolida un ecosistema tecnológico cada vez más maduro, donde la colaboración entre el sector público y privado es clave para acelerar la innovación. Vemos cómo organizaciones de distintas industrias adoptan tecnologías open source para modernizar sus operaciones y preparar el terreno para una mayor adopción de IA».
Para comprender este cambio, es fundamental conocer OpenShift, una plataforma basada en Kubernetes que orquesta contenedores y administra microservicios. Payró destacó que esta herramienta permite gestionar el ciclo de vida completo de las aplicaciones en un entorno de nube híbrida abierta, una ventaja competitiva para las corporaciones que operan entre centros de datos propios, nubes públicas, privadas y entornos virtualizados.
La irrupción de la inteligencia artificial redefinió prioridades a nivel global. En el encuentro se enfatizó que el futuro de esta tecnología es abierto, híbrido y debe basarse en modelos adaptables a cada negocio. La respuesta de Red Hat es OpenShift AI, una plataforma integrada que gestiona el ciclo de vida completo de proyectos de aprendizaje automático, facilitando la integración de modelos abiertos y cerrados con fuentes de datos internas, lo que protege la privacidad y asegura la soberanía digital.
«La posibilidad de elegir diferentes modelos fundacionales disponibles en el mercado ayuda a las compañías a ahorrar tiempo y dinero», explicó Payró, quien destacó que desarrollar algoritmos complejos desde cero implica inversiones exorbitantes, haciendo estratégica la reutilización de modelos preexistentes.
Para fortalecer esta visión, Red Hat invierte en capacidades analíticas, como la reciente adquisición de Neural Magic, especializada en algoritmos de alto rendimiento. Esta integración mejora la eficiencia de los servidores de inferencia, clave para el procesamiento de datos en tiempo real. Los modelos pasan a producción bajo prácticas de MLOps, un ciclo de mejora continua que garantiza la precisión de las soluciones analíticas.
La evolución de la virtualización es otro eje central. Cambios recientes en licencias y paradigmas de uso impactaron los presupuestos empresariales. Red Hat lanzó OpenShift Virtualization, una funcionalidad que permite ejecutar máquinas virtuales tradicionales y contenedores modernos en la misma plataforma. Payró explicó que esta característica aborda el aumento de costos y ofrece flexibilidad arquitectónica, ayudando a las organizaciones a modernizar su infraestructura y mejorar la eficiencia operativa.
