La rama siderúrgica de la UOM rechazó la oferta de la Cámara Argentina del Acero y enfrenta diferencias entre seccionales. La Secretaría de Trabajo convocó a una nueva audiencia para el miércoles próximo.
Las negociaciones paritarias de la rama siderúrgica de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) continúan sin acuerdo. Los representantes sindicales rechazaron la oferta salarial presentada por la Cámara Argentina del Acero, y se registraron diferencias entre los propios gremialistas.
Este jueves, ambas partes se reunieron en una audiencia convocada por la Secretaría de Trabajo para tratar un aumento en la rama 21 de la actividad. Según indicaron fuentes sindicales, en esa rama no se pactan incrementos en el marco de la negociación colectiva desde hace dos años.
La Cámara Argentina del Acero, presidida por Federico Amos (Acindar), propuso un aumento no remunerativo del 4% en agosto y otro 4% no remunerativo en noviembre. También ofreció una mejora remunerativa del 81,7% a pagarse en febrero de 2027 sobre los salarios básicos de julio de 2024, y un bono de 1.500.000 pesos en concepto de retroactividad.
Los delegados paritarios de la UOM rechazaron esas cifras y plantearon un aumento del 8% no remunerativo sobre el salario neto de bolsillo por los meses de agosto, septiembre y octubre, y otro 8% no remunerativo para noviembre y diciembre, con el compromiso de incorporarlo a los básicos desde el 1° de enero de 2027.
La contraoferta sindical fue descartada por la UOM Villa Constitución, que lidera Pablo González. Tras la audiencia en Trabajo, esa seccional emitió un comunicado en el que afirmó que “no va a aceptar ninguna de las dos propuestas, ni la formulada por los representantes paritarios ni mucho menos la presentada por la Cámara Argentina del Acero”.
En el comunicado, la seccional sostuvo que “el planteo de solicitar un 8% desde agosto y otro 8% desde octubre nos deja con un incremento acumulado del 95,10% sobre los salarios de junio de 2024, muy por debajo de la evolución proyectada del IPC hacia diciembre”. Agregó que “la Cámara Argentina del Acero manifestó que, de aceptarse esa propuesta, no reabrirá la discusión para compensar eventuales desfasajes si la inflación supera los porcentajes acordados. En consecuencia, quedaríamos con una diferencia estimada entre el 95,10% ofrecido y un REM proyectado del 106,62%, consolidando una pérdida del poder adquisitivo que nuestra seccional no está dispuesta a convalidar”.
Por ese motivo, la seccional encabezada por González señaló que “Villa Constitución sostiene la necesidad de continuar la negociación con el objetivo de alcanzar un acuerdo que garantice el acompañamiento de la inflación y preserve el salario de los trabajadores”.
La Secretaría de Trabajo fijó una nueva audiencia para el miércoles próximo a las 14.30. Para el jueves 13, a la misma hora, Trabajo citó a los delegados paritarios y a las cámaras de la rama 17 de la UOM, que corresponde a Mecánica, Electromecánica y Manufactura.
En esa rama, las partes se reunieron este martes de manera virtual. Según fuentes de la negociación, hubo discusiones cuando los dirigentes de la UOM plantearon a los empresarios un aumento que compense la pérdida de entre 13 y 14 puntos ante la inflación. No trascendieron los números, pero se informó que los representantes sindicales desestimaron las propuestas de las cámaras del sector e hicieron una “última contraoferta”.
Según fuentes sindicales, cerca del 60% de los trabajadores de la actividad metalúrgica cobra un salario básico de 1.036.390 pesos, cifra que se ubica por debajo de la línea de pobreza.
Las negociaciones buscan actualizar las remuneraciones que quedaron atrasadas tras el último acuerdo salarial, firmado en noviembre de 2025. Ese entendimiento contempló mejoras hasta marzo de este año con un incremento acumulado del 14% mediante sumas no remunerativas de 160 mil pesos, que no se incorporaron al básico.
La negociación salarial estuvo paralizada por la negativa de la Secretaría de Trabajo a reconocer a los delegados paritarios nombrados por el interventor judicial de la UOM, Alberto Biglieri. Esa situación cambió a partir de un fallo de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que avaló la facultad del interventor para discutir paritarias y designar a quienes participen de esas tratativas.
De esa forma, se reunieron en la sede de la UOM los delegados paritarios Roberto Bonetti (Seccional Capital), Daniel Martínez (Cañada de Gómez), Adrián Pérez (Quilmes), Enrique Salinas (La Plata) y Edgardo Holstein (San Nicolás), junto a empresarios de la Cámara Argentina del Acero para discutir los salarios de la rama siderúrgica, y de cámaras como ADIMRA, CAMIMA, AFARTE, AFAC, FEDEHOGAR y CAMIMA para la rama metalmecánica.
La situación interna del sindicato se agravó después de que el titular de la UOM, Abel Furlán, fue desplazado de su cargo por un fallo de la misma Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. Ese fallo anuló las elecciones de la seccional Zárate-Campana por irregularidades y afectó la conducción nacional del gremio.
El 22 de mayo, los camaristas Víctor Pesino y María Dora González dejaron sin efecto tanto la elección de esa seccional como la elección nacional de autoridades de la UOM, realizada el 18 de marzo, en la que también había sido proclamado ganador Furlán. Además, dispusieron la intervención del gremio por 180 días y encomendaron a Biglieri la convocatoria a nuevos comicios en Zárate-Campana.
El interventor presentó ante la Secretaría de Trabajo una nómina de nuevos delegados paritarios para negociar salarios, todos dirigentes enfrentados con la conducción de Furlán.
