El directivo de la firma de software para administración de consorcios describió el proceso que atraviesa el pago de expensas y el impacto de la gestión financiera en la transparencia y la toma de decisiones.
Todos los meses, millones de argentinos pagan las expensas de su edificio. Realizan una transferencia, reciben el comprobante y consideran el tema resuelto. Sin embargo, para la administración del consorcio, ese suele ser el inicio de un proceso que incluye la identificación del pago, su verificación y asociación a una unidad funcional, y luego los pagos a proveedores, sueldos y conciliaciones bancarias.
Según relevamientos realizados sobre administraciones de consorcios, las tareas vinculadas con la gestión financiera pueden demandar alrededor de 360 horas mensuales entre validaciones, registros, conciliaciones y operaciones bancarias.
Albano Laiuppa, director de ConsorcioAbierto, afirmó: “Saber con cuánto dinero cuenta realmente un consorcio puede marcar la diferencia entre avanzar con una reparación urgente o postergar una obra”.
Durante años, la administración de consorcios avanzó en la digitalización de parte de su operación, con sistemas de gestión y canales digitales de comunicación. No obstante, la gestión financiera mantuvo circuitos con distintos homebankings, comprobantes enviados por WhatsApp, conciliaciones manuales y registros distribuidos entre diferentes sistemas.
La tecnología disponible permite que el recorrido del dinero ocurra dentro del mismo entorno donde se administra el edificio. Un relevamiento realizado junto con una consultora especializada sobre administraciones que gestionan entre 20 y 25 consorcios muestra que integrar la gestión financiera puede reducir hasta un 70% el tiempo destinado a estas tareas.
El autor es director de ConsorcioAbierto.
